Los ciclos formativos de Grado Superior alcanzan los 633.477 estudiantes en España y registran un crecimiento anual del 6,7%, frente al 0,7% de los grados universitarios. Un informe de la Fundación CYD destaca el creciente peso de la FP y su importancia en el acceso al mercado laboral
La Formación Profesional de Grado Superior continúa ganando protagonismo dentro del sistema educativo español. Su crecimiento durante la última década ha sido casi diez veces superior al registrado por los estudios universitarios, consolidándose como una alternativa cada vez más elegida por quienes buscan una formación especializada y orientada al empleo. Así lo recoge el informe Radiografía de la educación superior. Formación, perfiles e inserción laboral, elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) y publicado el 14 de octubre de 2026.
Según el estudio, los ciclos formativos de Grado Superior representan ya el 25,7% del alumnado de educación superior en España. Durante el curso 2024-2025, un total de 633.477 estudiantes estaban matriculados en estas enseñanzas, frente a los aproximadamente 1,41 millones de alumnos de grado universitario. La evolución de la matrícula refleja dos ritmos de crecimiento muy diferentes. Mientras que el alumnado de FP Superior ha aumentado a una tasa anual acumulativa del 6,7% durante la última década, los grados universitarios han registrado un crecimiento del 0,7%.
La empleabilidad depende cada vez más de la especialidad elegida
El informe de la Fundación CYD también analiza las oportunidades laborales de quienes finalizan estudios universitarios y ciclos formativos de Grado Superior. Los datos muestran que las personas adultas con titulación universitaria presentan una tasa de empleo del 85,3% y una tasa de paro del 5,6%. En el caso de quienes cuentan con un título de FP Superior, la tasa de empleo se sitúa en el 81,9%, mientras que el desempleo alcanza el 7,9%. Aunque los indicadores generales favorecen a los estudios universitarios, el informe subraya que la especialidad cursada resulta determinante para explicar las diferencias de inserción laboral.
De hecho, algunas familias profesionales de FP Superior presentan resultados especialmente positivos en contratación indefinida y estabilidad laboral. Entre ellas destacan Instalación y Mantenimiento y Fabricación Mecánica. De las diez áreas con mayor proporción de contratación indefinida analizadas por la Fundación CYD, siete corresponden a familias profesionales de FP Superior. Estos resultados ponen de manifiesto que la elección de los estudios debe tener en cuenta tanto el nivel académico como las características del sector profesional y la demanda de trabajadores cualificados.
Informática y las especialidades técnicas destacan por sus oportunidades laborales
Las titulaciones relacionadas con la informática, la fabricación mecánica y las instalaciones y el mantenimiento se encuentran entre las opciones con mejores indicadores laborales. La creciente demanda de perfiles técnicos y especializados está reforzando el papel de estas enseñanzas, que permiten adquirir competencias directamente relacionadas con las necesidades de diferentes sectores productivos.
El estudio también señala que determinadas familias profesionales de FP Superior presentan mejores indicadores de afiliación a la Seguridad Social, contratación indefinida y empleo a tiempo completo que algunas áreas universitarias. Por tanto, la empleabilidad no depende exclusivamente de obtener un título universitario, sino también de las competencias adquiridas y de las oportunidades existentes en cada ámbito profesional.
Un alumnado más diverso y con mayor presencia de estudiantes adultos
La radiografía de la educación superior también identifica diferencias en el perfil de quienes eligen FP Superior y quienes optan por la universidad. Las mujeres representan el 49,7% del alumnado de ciclos formativos de Grado Superior, frente al 57,2% de los estudiantes universitarios de grado.
Otra diferencia importante está relacionada con la edad. Casi un tercio de los estudiantes de FP Superior tiene más de 25 años, mientras que en la universidad este grupo representa aproximadamente una quinta parte del alumnado. Este dato refleja el papel de la Formación Profesional como una vía para actualizar conocimientos, adquirir nuevas competencias, cambiar de sector o mejorar las oportunidades profesionales a lo largo de la vida laboral. También destaca el crecimiento de la formación a distancia. El 26,3% del alumnado de FP Superior estudia en esta modalidad, frente al 15,8% de los universitarios. En cuanto a la titularidad de los centros, el 37,7% de los estudiantes de FP Superior está matriculado en instituciones privadas, mientras que en los grados universitarios este porcentaje se sitúa en el 23,2%.
La duración y el coste también influyen en la elección de estudios
La duración de los programas formativos constituye otro factor que puede influir en la decisión de los estudiantes. Los ciclos formativos de Grado Superior suelen tener una duración de dos años, mientras que los grados universitarios se prolongan habitualmente durante cuatro cursos académicos. A ello se suma la diferencia de costes. La FP Superior pública es gratuita o cuenta con tasas administrativas reducidas, mientras que la primera matrícula en una universidad pública puede situarse entre los 700 y los 1.500€, dependiendo de la comunidad autónoma. Estas características convierten a la FP en una opción atractiva para quienes desean adquirir una cualificación profesional en un periodo de tiempo más corto y acceder al mercado laboral.
La FP Superior también abre las puertas a la universidad
El crecimiento de la Formación Profesional no significa que ambos itinerarios educativos deban entenderse como opciones enfrentadas. El informe de la Fundación CYD muestra que existe una conexión cada vez mayor entre la FP Superior y la universidad. De hecho, el 23,7% de los estudiantes que finalizaron un ciclo formativo de Grado Superior en el curso 2021-2022 se había matriculado posteriormente en estudios universitarios durante el curso 2024-2025.
Esta continuidad demuestra que la FP también puede constituir una primera etapa de formación antes de acceder a la universidad, permitiendo construir itinerarios académicos más flexibles y ampliar las posibilidades de especialización. La integración entre ambos sistemas educativos y el reconocimiento de aprendizajes están favoreciendo una mayor permeabilidad entre las diferentes vías de educación superior.
La Formación Profesional gana peso en el futuro educativo y laboral
Los datos de la Fundación CYD confirman la transformación que está experimentando la educación superior en España. La FP de Grado Superior ha aumentado considerablemente su presencia y se consolida como una vía formativa con capacidad para responder a las necesidades de cualificación de las empresas. Aunque la universidad mantiene mejores indicadores generales de empleo e ingresos, determinadas familias profesionales de FP ofrecen resultados laborales muy competitivos.
El reto para los próximos años será seguir adaptando la oferta formativa a las necesidades del mercado laboral, mejorar la orientación académica y facilitar que los estudiantes dispongan de información suficiente para elegir su itinerario profesional. La evolución de las matriculaciones confirma que la Formación Profesional ya ocupa un lugar fundamental dentro de la educación superior española y que su papel seguirá siendo relevante en la preparación de los profesionales que demandará el mercado de trabajo.