Terminar un Grado Superior no significa cerrar la puerta a la universidad. Al contrario: es una de las vías de acceso más aprovechadas y, en muchos casos, permite empezar el grado con parte del camino ya recorrido.
Conviene conocer cómo funciona el acceso y hasta dónde llega la convalidación de créditos, porque no siempre se explica con claridad.
Acceso sin necesidad de Selectividad
Con un título de Técnico Superior se puede acceder a la universidad sin realizar la fase obligatoria de la prueba de acceso. La nota de admisión parte de la media del ciclo formativo.
Si el grado al que aspiras tiene mucha demanda, puedes presentarte a la fase voluntaria para subir nota, ponderando asignaturas vinculadas a esa titulación. Es opcional, pero suele marcar la diferencia en grados con notas de corte altas.
Cómo funciona la convalidación de créditos
Cuando el ciclo y el grado pertenecen a la misma rama de conocimiento, la universidad puede reconocer parte de los créditos ya cursados. Eso se traduce en asignaturas que no tendrás que volver a cursar.
El volumen reconocido varía mucho segun la universidad y la afinidad entre ciclo y grado. Lo habitual es moverse entre unos pocos créditos y el equivalente a un curso completo en los casos más favorables.
Combinaciones que suelen funcionar bien
- ASIR o DAM/DAW hacia Ingeniería Informática.
- Administración y Finanzas hacia ADE o Contabilidad.
- Educación Infantil hacia Magisterio.
- Ciclos sanitarios hacia Enfermería o Fisioterapia.
- Marketing y Publicidad hacia Publicidad y RR. PP.
Consejos antes de matricularte
Consulta las tablas de reconocimiento de cada universidad concreta antes de elegir destino: dos universidades pueden reconocer cantidades muy distintas por el mismo ciclo.
Ten en cuenta también que la convalidación se solicita normalmente tras formalizar la matrícula y que suele existir un plazo específico. Presentar la documentación fuera de plazo puede costarte un curso entero.